La capacidad que un considera posee, nunca es un dato real, hasta que es puesta a prueba. Los cambios de vida pueden balancear y dar estabilidad a una persona, pero al mismo tiempo de ayudar, llevan de la mano el sufrimiento, sobre todo cuando amas a muchas personas, empiezas a extrañar, extrañas a tus padres y sus regaños, extrañas a tus hermanos y hermanos, tus amigos, primos y demás familiares, y entonces la nostalgia no acaba ahí, pues empiezas a extrañar a todos los que formaban parte de tu vida indirectamente, aquellos que quedaron atrás en las relaciones, aquellos que participaban en tus actividades diarias, incluso aquellos a quien prestabas o de quien obtienes un servicio. Se hace un nudo en la garganta y a veces una lágrima se escapa.

Entonces, termina la tortura, ves el reloj y extrañar fue cuestión de solo unos minutos, extrañar es un ritual que genera placer y dolor, que es agradable y a la vez tan incómodo.

De vez en cuando existen adicciones no reconocidas, extrañar es peligroso, uno debe de tratar de no extrañar tanto, que después no pueda disfrutar sin hacerlo.

Una frase de una gran poeta.

Así es como funciona.
Eres joven, hasta que dejas de serlo.
Amas, hasta que dejas de amar,
Lo intentas, hasta que no puedes más.
Te ríes hasta que acabas llorando.
Lloras hasta que te ríes.
Y todo el mundo debe respirar,
hasta que llegue su ultimo aliento.

Extrañar, Es parte de ser humano.

+ On the radio – Regina Spektor.